El ángel guardián

Hola de nuevo; hoy me voy a atrever a hablar sobre el ángel guardián desde mi punto de vista personal; esta figura que nos acompaña “siempre” y que nos olvidamos muy a menudo de su compañía y consejos.

Este es el punto de vista de nuestro maestro Allan Kardec: El Espíritu protector, ángel guardián o genio bueno, es el que tiene la misión de seguir al hombre durante la vida y ayudarle a progresar. Siempre es de Naturaleza relativamente superior a la del protegido.

En la pregunta 490 del libro de los Espíritus dicen los espíritus superiores: ¿Qué debe entenderse por ángel guardián?

  • “El Espíritu protector de un orden elevado.”

 

Esta cuestión es junto a la existencia de Dios y la inmortalidad del alma, los postulados que más se pueden acercar y compartir con el espiritualismo.

Bueno, después de este pequeño preámbulo vamos a entrar en materia: En el libro “¿Quieres ser feliz? Memorias de un Ángel guardián”, de nuestra editorial nos presenta a un espíritu protector que acompaña a Ícaro en todo su periplo por esta Tierra; y cuando tiene dudas o desánimo, va a consultar a estamentos superiores.

Como sabemos, (esto va para los espiritistas versados) entre los Espíritus existe una jerarquía moral; o sea, los más elevados recogerán las consignas del propio Jesús (nuestro maestro principal), y éste directamente de Dios. Pues de Jesús hacia abajo hay una multitud de categorías que funcionan de la misma forma; los Espíritus superiores, pasan el pensamiento divino a los inferiores y así hasta llegar a las categorías más bajas (donde casi siempre decimos que nos ubicamos nosotros) No obstante, yo difiero de esa apreciación, pues los sentimientos nobles están desarrollados más menos en la mayoría de las personas.

Ahora hablamos de tareas, de trabajo, esa palabra tan denostada en nuestra Tierra y que precisamente es a través del trabajo que desarrollamos nuestra inteligencia. Como ley natural que es. Pues dicho esto, decir que todos los Espíritus (excepto los perezosos que casi siempre se ubican en las categorías más bajas) tienen asignados tareas o trabajo (como queramos decir) y entre ellas está ésta tan importante de conducir a los espíritus hacia el progreso (ley natural)

Para conducir a un grupo de almas hacia el progreso moral (más específicamente y más necesaria) cada Espíritu Superior tiene bajo su tutela a un grupo de espíritus que realizan la función de acompañar a su protegido (asignación de tareas). En este punto podríamos preguntarnos ¿Quién es pues el ángel guardián? El que nos acompaña o su superior en jerarquía.

Aquí y para dar veracidad a tan interesante asunto, nos remitimos al punto de vista de Allan Kardec (nuestro maestro espírita): El Espíritu protector, ángel guardián o genio bueno, es el que tiene la misión de seguir al hombre durante la vida y ayudarle a progresar. Siempre es de Naturaleza relativamente superior a la del protegido.

Y como todo funciona en el mundo físico y el moral por jerarquías, podemos asegurar que formamos parte (en este caso como protegidos) de una colectividad gobernada por un Espíritu superior (por encima de los Espíritus buenos), aunque no sepamos su nombre.

Bueno, expuesto mi punto de vista sobre el asunto, dejamos el tema para nueva ocasión y ampliaremos si tenemos nuevos datos.

                                                                                                                                             E.Z.

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