El trabajo es una ley natural, y como tal debe de ser comprendida y respetada. A través de él desenvolvemos la inteligencia, y “controlamos” las emociones para no huir del mismo. A cualquiera que se le pregunte si ama su trabajo, contestará preferentemente con una negativa, son opiniones (casi culturales) pues es a través de él – del trabajo – que podemos hacer frente a nuestros gastos de mantenimiento, así como también, nos sentimos – una vez realizado – satisfechos.
Días llegaran que amemos nuestro trabajo como una función de servicio a los demás, esos días serán necesariamente más felices, pues tanto el usuario como el Responsable del mismo entenderán que realizan un servicio que está encuadrado en la ley de Dios.
Es bueno y necesario aprender a donar nuestro esfuerzo y también a recibir y ser agradecidos; Dios nos ha creado a todos con un mismo objetivo, alcanzar la felicidad a través del trabajo. Merece la pena intentarlo. Trabajar para servir y recibir por ello los emolumentos necesarios para “vivir” en un mundo inferior como éste. Pues en los mundos de nivel superior, se excluyen los emolumentos y sólo queda la intención y el deseo de servir al prójimo.
No nos asustemos, pues en esas esferas o mundos, el dinero ya no existe, todas las criaturas tienen lo necesario, y ya no se trata de recibir ni acumular, el objetivo es amar siempre y aportar a la comunidad a través del trabajo.
EL TRABAJO (LEY NATURAL)
Me ha gustado el contenido del CENTRO ESPIRITA ALLAN KARDEC en esta, mi primera visita, gracias por este foco de luz…
Gracias Elio por tu comentario.
Un saludo.
Esteban Zaragoza.