El Evangelio
Evangelio del Cristo,
Evangelio de esperanza
El Señor ha resucitado,
Para gloria y felicidad de ésta raza.
El hombre hace comparaciones,
¿Porque el Señor resucita? ¿y el resto?
Con promesas se ha de conformar,
Pues Él es el enviado de Dios, sin mancha,
Ni pecado que saldar.
Él vino a darnos una lección sublime,
Que Amar a Dios se trata, ampliando
Al prójimo y a sí mismo para
Cerrar ésta ecuación.
Trata de despertar nuestros espíritus
Con semejante sinfonía de Amor,
El hombre que la desconocía,
Queda perplejo y de ahí la comparación.
Todos “resucitamos” algún día,
Nuestros Espíritus así lo corroboran.
“resucitamos” abriendo los ojos del alma,
Vislumbrando la vida mayor, que a todos nos espera
Ésta sí que es la verdadera resurrección.
Palabras errantes, palabras de Amor. (E.Z.)